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De entrada lo digo: Tater y Tot son los nombres de los pavos que el miércoles pasado, en la víspera del Día de Acción de Gracias, Obama les dio el indulto. Esos fueron sus últimos pavos indultados. Lo que le permite a estos dos pavos salvarse de la degollina de la que no se escapan millones de sus compañeros. La que me cuenta todo esto es Cinthya Machado Zuloaga, quien, una vez que recupera toda su belleza porque se acaba de quitar un poco de pelo que le cubría el ojo derecho, dice. “¡Qué bella tradición!”.
Y cuenta Cinthya: “La prensa narra este momento espectacular de una manera espléndida. Bella. Hipnotizante. Te leo. “Yo los perdono” -dijo Obama ante los pavos Tater y Tot. Y más adelante señaló: “Recordemos a los valientes pavos que no han tenido tanta suerte”, bromeó el Presidente”.
Cinthya ve hacia el cielo y se pregunta en alta voz: “¿Cuándo tendremos aquí el Día de Acción de Gracias? Claro, también tendríamos que importar los pavos que vamos a indultar, porque ya ni pavos quedan”. Y se queda, por un momento, viendo al cielo.
El mesonero llega y aprovecha y ve la noticia de los pavos en la pantalla de la minicomputadora que Cinthya tiene sobre la mesa, y dice: “¡Qué suerte tienen el Tater y Tot, indultados nada menos que por Obama! Un premio Nobel”. Y Coloca las dos tazas de café sobre la mesa y termina diciendo: “Todavía la botellita de agua Evian no aparece en las bolsas de los Clap, mi reina. Bernal nos tiene pasando sed”. Y Cinthya le sonríe, y eso es suficiente para el mesonero, quien se marcha en cámara lenta.
Y sigue diciendo Cinthya: “Esas son las tradiciones que hacen grande a Estados Unidos. Nuestras tradiciones no trascienden. No van más allá de un palito mantequillero. En cambio, ver a Obama indultando a dos pavos de un solo tiro, es una cosa que enaltece. Aunque pensándolo bien, mejor hubiese sido que dijera que ya Venezuela no es una amenaza inusual ni extraordinaria, y entonces sí que la oposición viajaría a Estados Unidos a pedirle que se retracte, que cómo les va a echar esa broma”.
Cinthya sonríe, y ver esa sonrisa es justificar la vida en este mundo. Y termina diciendo: “Por lo visto, para Obama es menos peligroso indultar a Tater y Tot que derogar el decreto que dice que Venezuela es una amenaza”.
@RobertoMalaver
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