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Lamentablemente desde hace algunos años se posicionó en la web un marcador de la tasa cambiaria para Venezuela, el cual es un mecanismo que presenta tasas que no corresponden con la dinámica de oferta y demanda de la moneda y que en vez de eso, se calcula en base de cuantos bolívares hay que entregar a cambio de pesos colombianos que se requieren para comprar un dólar en la frontera, con los pesos adquiridos con bolívares se compra el dólar y allí surge finalmente el precio en bolívares del llamado dólar Cúcuta, este tramo se ve frecuentemente alterado por la enorme demanda de bolívares de los contrabandistas que se dedican a traficar con la gasolina barata y otros productos extraídos de Venezuela, es tan atrevida y descarada la manipulación del dólar Cúcuta que los marcadores han llegado a subir 60bs un sábado, día en el que no hay actividad cambiaria, no es por casualidad que el 30 de octubre, día en que se llevó a cabo la mesa de dialogo entre gobierno y oposición, el dólar Cúcuta subió de 1417 bs. A 1501 bs. 84 bs. De la noche del domingo, día sin actividad cambiaria, esta perversión desestabilizadora de la economía contribuye gravemente a destacar una espiral inflacionaria de dimensiones catastróficas, aunado a esto no está de más recordar que el 1º de enero de 2008, los venezolanos estrenamos una nueva moneda, el bolívar fuerte (Bs.F.), y con ella se puso en circulación un nuevo cono monetario. Los billetes pasaron a tener denominaciones de 2, 5, 10, 20, 50 y 100 bolívares fuertes, que equivalían a las anteriores denominaciones pero sin los tres ceros, se trató de una reconversión monetaria, que agregó de paso un nuevo billete, el de Bs.F. 100, inexistente hasta la fecha.
En el anterior cono monetario, vigente hasta el 31 de diciembre de 2007. El billete de más alto valor, era el de Bs. 50.000. Y el tipo de cambio a esa fecha era de 2.150 bolívares por cada dólar. Así, en el 2007, con el billete de más alta denominación en Venezuela, previo a la Reconversión Monetaria, se compraban 23,25 dólares (Bs. 50.000 / 2.150 Bs. /$) estos valores se mantuvieron en enero de 2008, es decir, el tipo de cambio era de 2,15 bolívares fuertes (tres ceros menos) por cada dólar y un billete de Bs.F. 50 equivalía a los mismos $ 23,25 (Bs.F. 50 / 2,15 Bs.F./$); Pero para el 22 de Noviembre de 2016, la moneda norteamericana se cotiza, al tipo de cambio oficial del Sistema de Divisas Complementario (DICOM), en 661,4870 bolívares por cada dólar, es decir, con Bs. 50 compro hoy solamente 0,07 dólares (SIETE CÉNTIMOS DE DÓLAR: Bs. 50 / 661,4870 Bs./$). El billete de mayor denominación en nuestro país, el de Bs. 100, puede cambiarse apenas por 15 centavos de dólar, esto coloca a nuestro billete de 100 como el de valor facial más alto con menor poder adquisitivo en el mundo, para Noviembre de 2016. Hay que recordar que las monedas, en metal y en papel, son instrumentos utilizados por los agentes económicos para realizar sus transacciones, son medios de cambio. Ellas en sí no son nada, si nada pueden comprar. Cuando comienzan a estorbar en lugar de facilitar los intercambios comerciales se hace necesaria su adecuación a las nuevas realidades económicas. Una buena moneda debe permitir realizar los intercambios sin mayores contratiempos, pero cuando los precios se disparan y para pagar un artículo debes cargar con montones de billetes ya va siendo hora de tener papel moneda de más alto valor nominal. Las monedas y billetes de menor valor dejan de ser útiles porque ya casi nada puede comprar y ya ningún precio está expresado en unidades ni mucho menos en decimales, los ceros a la derecha van creciendo en las etiquetas de precios mes a mes, se ven afectados los vendedores minoristas que no tienen medios electrónicos para recibir pagos mediante tarjetas de crédito o débito, disminuyendo sus ventas. Los compradores, por seguridad y comodidad, tratarán de no hacer compras en efectivo, para evitar cargar consigo grandes cantidades de billetes. La autoridad monetaria venezolana está obligada a poner en circulación nuevos billetes, de denominaciones más altas. Atendiendo a la necesidad de facilitar el comercio y sustituyendo proporcionalmente parte de las emisiones de numerario de menor valor, sin poner más dinero en términos absolutos en el circuito económico (manteniendo estable la liquidez monetaria), para que de esa manera los resultados sean positivos y no inflacionarios.
Actualmente veo con preocupación, que a raíz de los factores indicados anteriormente, ha proliferado una situación irregular a lo largo y ancho del país, dicha situación se caracteriza por el avance de efectivo en toda clase de comercios, donde la gente saca dinero y le cobran una comisión que varía de 10 a 20 % por retiro desde un punto de venta, en los comercios que he consultado me indican que la mayoría de las personas vienen cuando no encuentran dinero en los cajeros, cuando la cola es muy largas y cuando van a sacar cierta cantidad de dinero que el cajero no puede darle, aunque algunos economistas dicen que esta práctica es muy común en otros países del mundo, en Venezuela toma más auge por la necesidad de tener dinero en efectivo. Es increíble la cantidad de efectivo que se maneja en muchos de estos comercios y muy preocupante si tomamos en cuenta el tema en materia de Legitimación de Capitales y Financiamiento al Terrorismo. Otra observación que no está demás realizar, es que el viernes 14 de octubre arrancó el Plan de Abastecimiento Complementario con siete puntos de atención en Caracas, para llevarles productos de primera necesidad a las familias que residen en la ciudad capitalina, este mecanismo complementario ha permitido junto a los Clap (Comités Locales de Abastecimiento y Producción) poder llegar a más familias caraqueñas. Son productos importados, no son regulados, pero si tienen un precio muy por debajo del que ofrecen los bachaqueros, ahora bien, también he visto con preocupación como de la noche a la mañana han aparecido estos productos importados en comercios de distinta o variada actividad económica, tanto así es el caso, que muchos comercios reconocidos que anteriormente se dedicaban a la venta de ropa íntima Colombiana, ahora expenden solo alimentos importados, donde los precios hasta duplican los de los PAC, ahora bien, este no es el problema, sino que he visto esto locales custodiados por Funcionarios de la GNB, y mi otra interrogante; es si alguien inspecciona estos locales? De la noche a la mañana cambian de actividad económica, manteniendo la misma razón o denominación social, ante la mirada atónita de sus asiduos usuarios. No esta demás hacer un llamado a los entes del estado, encargados de regular, inspeccionar y controlar dichas actividades.
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