Niño que murió por bala perdida fue enterrado 4 días después por falta de plata

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Tres Polivargas y dos Polinacional vestidos de civil ingresaron al barrio La Jungla, de Catia La Mar, buscando a unos antisociales que minutos antes habían robado a uno de ellos. Un menor de cuatro años, que dormía, recibió un tiro en la cabeza.

Caracas. “¡Mamá le dieron al niño!”, gritó una de las hijas de Miraida Romero. La muchacha se dio cuenta de que aún respiraba, lo cargó y salió corriendo a la calle a pedir ayuda.

En brazos de su tía sacaron a Víctor Manuel Lascón Arcaya, de cuatro años, con un tiro en la cabeza rumbo al hospitalito de Catia La Mar, estado Vargas, el martes 8 de noviembre a las 10:00 p. m. Ahí le prestaron los primeros auxilios, luego fue remitido al Periférico de Pariata, no obstante, la gravedad de su estado hizo que lo ruletearan hasta el Pérez Carreño, en Caracas.

Tenía muerte cerebral, sobrevivía porque estaba conectado. Las pocas esperanzas que daban los doctores terminaron el domingo 13 de noviembre, cuando falleció a las 9:40 p. m.

El pequeño se encontraba durmiendo en casa de su abuela Miraida, en el sector Vista al Mar del barrio La Jungla, en Catia La Mar. Aunque su mamá vive muy cerca, en La Junglita, solía dejar al niño bajo supervisión de la abuela mientras se ocupaba de sus labores.

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Aquella noche, cinco funcionarios, vestidos de civil, ingresaron a la comunidad presuntamente buscando a unos delincuentes que momentos antes habían robado a uno de ellos.

“Comenzaron los disparos, justo debajo de mi casa. Los policías estaban disparando al aire, al parecer buscando a los malandros. En eso oí que mi hija comenzó a gritar que le habían dado al niño en la cabeza y cuando se dio cuenta que respiraba lo sacamos corriendo”, dijo Miraida.

Wilmer Romero, de 21 años, tío de la víctima, resultó herido en la pierna izquierda, pues a la vivienda ingresaron al menos siete balas. Dentro estaban seis menores de edad y tres adultos.

Los funcionarios, dos pertenecientes a la Policía del estado Vargas, y tres de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), son de la zona e incluso familiares del pequeño y vecinos los habían visto anteriormente.

El Ministerio Público (MP) informó que fueron imputados los PNB Antonio Barcelona Rojas, Agustín Carreño Rojas y Luis Piñango Gil, así como los Polivargas, Roberto Mendoza Sepúlveda y Andrés Zambrano, todos por el delito de homicidio calificado con alevosía en grado de frustración en perjuicio de las dos víctimas.

La madre del niño oyó los tiros, pero no imaginó que algo malo hubiese pasado en casa de su mamá. Víctor era el segundo de sus tres hijos, el mayor tiene seis años y el más pequeño, uno.

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Cuatro días en la morgue

El cuerpecito del niño estuvo cuatro días en la medicatura forense de Bello Monte porque sus familiares no tenían el dinero para costear el velorio y entierro.

Este jueves fue que pudieron conseguir la manera de darle sepultura en el cementerio de La Guaira, pero ni siquiera tuvieron la oportunidad de velarlo. Con esfuerzo, consiguieron los 50.000 bolívares que les costó “un hueco ahí que nos consiguieron”. La funeraria La Pompa, en el estado Vargas, les donó la urna.

“Ni siquiera pudimos velar a mi nieto como debía ser. Le frustraron los sueños a un niño que tenía toda una vida por delante. No quiero que este caso quede impune y mucho menos que vayan a soltar a esos hombres solo porque son policías. Amenazaron a mi hijo herido con matarlo”, contó Miraida.

Sus parientes exigieron que en la zona les coloquen un módulo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), ya no confían en la policía estatal ni en la PNB.

“Ahí estamos desamparados, por eso hacemos un llamado a la GNB para que nos ponga vigilancia a todos los vecinos”, soltó la abuela de la víctima.

Foto: cortesía Marinés Baptista

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