[ad_1]
La defensa se opuso a la presentación del testigo de la Fiscalía, Carlos González, controlador aéreo en el Aeropuerto de Roatán. González era el contacto de alias El Sentado para el traslado de narcoaviones hasta la nación centroamericana. Jesfrán Moreno, pasajero del avión que trasladó a los sobrinos Flores a Haití participó en estas reuniones
Por: Fiorella Perfetto | El Pitazo
El Gobierno de EE.UU sacó un as bajo la manga en la antesala de este sexto día del juicio contra Franqui Flores de Freitas y Efraín Campo Flores. El fiscal Preet Bharara introdujo un documento en la Corte para fundamentar con lujo de detalle la razón por la cual un nuevo testigo promovido por el Gobierno, el controlador aéreo del aeropuerto de Roatán identificado como Carlos González, es un elemento fundamental en el juicio, ante la solicitud de la defensa de que este testimonio sea excluido del juicio en la jornada de este 15 de noviembre.
La moción conjunta de la defensa fue solicitada este lunes 14 de noviembre de 2016, horas antes del inicio de la sexta jornada del juicio de los sobrinos de la pareja presidencial venezolana. El propósito de la medida de los abogados era impedir que en el día de hoy se escuchara en la Corte el testimonio de González. La medida no prosperó y el testigo subió al estrado.
Lea también: Testigo de la Fiscalía admite que “El Sentado” conseguiría la droga para los sobrinos Flores
El documento que cursa en los archivos de la Corte ofrece una gran cantidad de detalles sobre los supuestos vínculos de los acusados en una inmensa red de narcotráfico. El documento incluye a uno de los pasajeros del vuelo que trasladó a Haití a los hoy acusados, Jesfrán Moreno y su rol en este caso.
“El testimonio de González es relevante y admisible para ayudar al jurado a entender la empresa de narcotráfico de los acusados incluyendo las operaciones en el aeropuerto en Honduras donde sus socios esperaban recibir el vuelo proveniente de Venezuela, además de conocer la forma en que los conspiradores asociados a los acusados planeaban distribuir la cocaína a cambio de cientos de miles de dólares”, dice el documento.
Carlos González era controlador de tráfico aéreo en el Aeropuerto Internacional Juan Manuel Gálvez en Roatán, la isla más grande de los departamentos que integran la nación centroamericana. “Es co-conspirador de Carlos Amilcar Leva Cabrera alias El Sentado, Roberto de Jesús Soto García y de los acusados. Específicamente, González y Soto acordaron facilitar a los acusados la operación de envío de drogas a Roatán que estaba programada para llegar en la tarde del 15 de noviembre de 2015 a cambio de un pago de 600 mil dólares que se repartirían entre ellos y otros co-conspiradores en Roatán.
Lo que se dijo en este sexto día del juicio
Según el reporte de las fuentes consultadas por El Pitazo hoy fue un duro día en el tribunal para el Gobierno de EE.UU. “Los fiscales federales tuvieron que sentarse y ver cómo el abogado defensor Randall Jackson desmantelaba lentamente la credibilidad de un testigo estrella, José Santos Peña (conocido en los expedientes como CS-1) al escuchar las grabaciones en las que él supuestamente llevaba a cabo sus propios tratos con drogas desde la cárcel”. Santos es una parte clave de la acusación contra Efraín Campo y Francisco Flores, acusados de conspirar para introducir 800 kilos de cocaína en EE.UU.
Lea el texto completo aquí
Qué sabe controlador aéreo Carlos González y por qué es importante para la Fiscalía
Dice Bharara en el documento que “González explicará que a mediados de octubre de 2015, Roberto de Jesús Soto García (narcotraficante hondureño capturado el pasado mes en su país y de quien se espera su extradición a EE.UU) se puso en contacto con él e indicó que Sentado quería reunirse con ellos sobre un cargamento de drogas que traerían unos venezolanos. Poco después, Carlos González y Roberto Soto participaron en una reunión en San Pedro Sula (Honduras) con Sentado y tres narcotraficantes mexicanos, entre los cuales González reconoció a uno de ellos por otro incidente relacionado con narcotráfico en Roatán y que era miembro de la Policía Nacional de Honduras”.
Durante esa reunión los tres mexicanos declararon que “planeaban enviar un avión tipo Gulfstream a Venezuela para ser cargado con cocaína; que el avión aterrizaría en Roatán para que las drogas pudieran ser descargadas y que estaban trabajando con los venezolanos que tenían el control de un aeropuerto internacional en Venezuela del cual el avión sería enviado”. Posteriormente Soto describió los procedimientos operativos que se usan en la isla de Roatán. La reunión terminó con los mexicanos indicando que entrarían en contacto con Sentado sobre el momento del envío del cargamento.
Bharara agrega en el texto que González regresó a Roatán después de la reunión y comenzó a hacer arreglos para recibir la carga de drogas concretando con el personal que contactó y que accedieron a participar. Aproximadamente una o dos semanas más tarde, Soto informó a González que Sentado los había convocado de nuevo para concretar el envío.
“El 5 de noviembre de 2015, González y Soto regresaron a San Pedro Sula (Honduras) se reunieron con Sentado y otro testigo llamado Juan Gómez (que la Fiscalía identifica como CS-3) para llevar a cabo la transacción de cocaína. Los acusados (Campo y Flores) intentaron infructuosamente enviar pilotos de droga a esa reunión. González y Soto describieron sus planes precisos para recibir el avión cargado de drogas que los acusados enviarían a Roatán, según consta en la grabación que la DEA tiene de esta reunión”.
Se aclara la duda con Jesfrán Moreno, uno de los pasajeros en el vuelo a Haití
El 6 de noviembre de 2015, Carlos González regresó a Roatán pero Soto permaneció en San Pedro Sula para una segunda reunión y así reiterar el mensaje de la noche anterior. “Flores y un guardaespaldas llamado Jesfrán Josnel Moreno Sojo, alias “Tortuga”, volaron a San Pedro Sula para participar en la reunión en la cual se unió otro individuo, el colombiano César Orlando Daza Cardona.
Jesfrán Moreno fue uno de los pasajeros que acompañó a los sobrinos Flores ese 10 de noviembre de 2015 en el vuelo que los llevó a Haití y que hasta hoy no se conocía cuál era su vinculación con el caso. Se presume que la aeronave siglas YV 2030 es propiedad Marco Tulio Uzcátegui Contreras y quien también estuvo a bordo del vuelo.
“El testigo conocido como CS-3 llamado Juan Gómez grabó la reunión y Sentado también estaba allí. Durante este segundo encuentro, Soto reiteró el procedimiento para recibir la carga de drogas de los acusados en Roatán el 15 de noviembre de 2015 y Flores estuvo de acuerdo”, cita el texto legal.
Según la Fiscalía, este testimonio del controlador aéreo Carlos González ayudará al jurado a comprender la experiencia histórica en el tráfico de drogas de alias El Sentado y los procesos generales empleados para enviar y recibir los vuelos de drogas hacia Honduras. Además, el testimonio de González sobre la reunión del 5 de noviembre ayudará al jurado en la comprensión de los debates técnicos sobre los procedimientos aeroportuarios y la discusión conjunta que tuvo lugar entre Soto y Flores el 6 de noviembre, que están documentadas por la DEA durante la operación encubierta que se realizó en este caso.
“El testimonio es admisible para establecer el alcance completo de la conspiración en la que participaron los acusados y así entender que es falsa la noción de que los demandados era incapaces de enviar drogas. En consecuencia, la moción de los demandados para excluir el testimonio de González debe ser negado”, explica Bharara.
Estos testimonios ofrecidos hoy por la Fiscalía en el documento que fue introducido en la Corte no solo son admisibles sino que mostrarían a los acusados como integrantes de una red de narcotráfico compuesta por individuos de larga trayectoria en el negocio.
“Las declaraciones de Soto en la reunión del 6 de noviembre de 2015 con Flores ilustran que Soto y los acusados eran co-conspiradores. El testimonio de Roberto de Jesús Soto García ofrecido a mediados de octubre de 2015 a Carlos González demuestra la existencia de una conspiración porque ayudaron a iniciar la operación de narcotráfico en Roatán para recibir una carga de cocaína a ser enviada por los demandados”, argumenta la Fiscalía.
También son admisibles, según el Gobierno de EE.UU, las declaraciones de los narcotraficantes mexicanos a Carlos González hechas a mediados de octubre de 2015. “El registro es suficiente para establecer la importancia de la evidencia de que los narcotraficantes mexicanos que se reunieron con González en Honduras conspiraban con los acusados, con Carlos González y con Roberto de Jesús Soto García. Además existen otros individuos como alias “Pepero” y alias “Gocho” que ayudarían a despachar envíos de cocaína desde el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar en Venezuela a lo largo de la ruta de América Central para que los estupefacientes pudieran ser introducidos a EE.UU.
Asegura la Fiscalía que los acusados también estaban trabajando para lograr este objetivo con los verdaderos narcotraficantes y no sólo los testigos cooperantes durante el 2015. Por ejemplo, el 31 de agosto de 2015, Flores se comunicó con alias “Pepero” y se refirió a los narcotraficantes y a un avión (citado como “G5″) “con 3000 kilogramos de cocaína para sacarlo cuando les avisemos”. Pepero explicó que “con los 3000 kilogramos nos darán crédito. Saldrá por El Sombrero (es decir, México)”.
Las discusiones de los mexicanos con González y Soto a mediados de octubre de 2015 pusieron en marcha la conspiración para recibir la cocaína que los acusados planearon enviar a Roatán el 15 de noviembre de 2015. “González explicará que regresó a Roatán después de estas conversaciones y se reunió con empleados de Roatán para comenzar a hacer arreglos para recibir la cocaína que enviarían los acusados”, explica Bharara.
Finalmente la Fiscalía propuso a la Corte una instrucción al jurado sobre las grabaciones hechas durante los días 5 y 6 de noviembre.
1. “Usted está a punto de ver evidencia relacionada con una reunión en Honduras entre el 5 y el 6 de noviembre de 2015. Las declaraciones de los acusados que se escucharán en las grabaciones y sus presuntos co-conspiradores incluyendo a Carlos González (a quien se hace referencia en las transcripciones como CW-2), Roberto de Jesús Soto y César Orlando Daza Cardona, pueden ser consideradas por Usted contra ambos de los acusados”
2. “Las declaraciones de Juan Gómez (a quien se hace referencia en las transcripciones como CS-3) y Sentado (a quien se hace referencia en las transcripciones como CW-1) tienen un propósito limitado de proporcionar el contexto para las declaraciones de los acusados y sus presuntos co-conspiradores y así permitirle a usted cómo, cuándo y en qué circunstancias los acusados y sus presuntos co-conspiradores hicieron las declaraciones que aparecen en las grabaciones”.
La entrada Un controlador aéreo hondureño es la carta bajo la manga del fiscal Preet Bharara aparece primero en El Pitazo.
[ad_2]
Fuente










