Alcaldes estadounidenses desafían a Trump: Aseguran que se resistirán a deportaciones

0
675

[ad_1]

Varios alcaldes demócratas de grandes ciudades estadounidenses que tenían desde hace tiempo una0 fría relación con las autoridades migratorias federales dijeron el lunes que harán todo lo que puedan para proteger a sus vecinos de la deportación, pese a las promesas del presidente electo, Donald Trump, de retener millones de dólares de dinero de los contribuyentes si no colaboran.

Bill de Blasio, en Nueva York; Rahm Emanuel, en Chicago, y Ed Murray, en Seattle, son algunos de los alcaldes de “ciudades santuario” que han intentado tranquilizar a la población inmigrante preocupada por los planes de Trump.

“Seattle siempre ha sido una ciudad hospitalaria”, dijo Murray el lunes. “Lo último que quiero es que empecemos a entregar a nuestros vecinos”.
En Providence, Rhode Island, el alcalde Jorge Elorza, hijo de inmigrantes guatemaltecos, dijo que mantendrá la política local de no retener a personas acusadas por infracciones civiles en nombre de agentes federales de inmigración. Ras Baraka, de Newark, dijo lo mismo y añadió que la retórica de Trump sobre inmigración “da miedo”.

Durante la campaña, Trump dio un discurso sobre inmigración en el que prometió “poner fin a las ciudades santuario” y dijo que aquellas “que se nieguen a cooperar con las autoridades federales no recibirán dólares de los contribuyentes”. El entonces candidato republicano atribuyó “muchas muertes innecesarias” a políticas como las de esas ciudades.

Trump no detalló sus planes para presionar a las ciudades, y en una entrevista con “60 Minutes” emitida el domingo dijo que la prioridad inmediata de su gobierno será deportar a delincuentes y asegurar la frontera.

Sin embargo, aún quedan preocupaciones y preguntas considerables sobre su estrategia ante las ciudades santuario.

No hay una definición legal del término, al que se oponen algunos defensores de la inmigración, que señalan que no refleja que la gente sigue pudiendo ser deportada. En general se refiere a jurisdicciones que no cooperan con el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés). Eso puede suponer, por ejemplo, que no notifican a la agencia de inmigración cuando un inmigrante sin permiso de residencia va a salir tras una detención.

Algunas ciudades como San Francisco se declararon hace tiempo como refugios seguros para los inmigrantes y emiten tarjetas de identificación locales que les dan acceso al gobierno y servicios públicos. También se ha empleado el término para ciudades que prohíben a sus empleados, incluida la policía, preguntar por la situación migratoria de una persona, con el argumento de que las víctimas de delitos y los testigos pueden ser más reacios a hablar con los investigadores si tienen miedo de ser deportados.

“No queremos que nadie tenga miedo de hablar con nosotros”, dijo John Urquhart, jefe de policía del condado de King, en Washington, que incluye a Seattle.

AP

Help Venezuela Foundation - Ayudanos Difundiendo

[ad_2]

Fuente