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Publicado en: Salud y Belleza
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Aunque no lo creas, el cuerpo habla por sí solo cuando carece de algún nutriente. Estas deficiencias suelen expresarse a través de Dolores musculares, falta de apetito, estreñimiento, sequedad de la piel, entre otros síntomas.
Si a tu cuerpo le hace falta una mayor cantidad de vitamina C, por ejemplo, las encías comenzarán a sangrar, la piel se irritará, los ojos se tornarán de color rojo, y con facilidad la piel se llena de moretones, además se caerá el cabello y sufrirás de depresión repentina.
Cuando tu cuerpo necesita más vitamina B3 aparecen granos en la piel, que no necesariamente están asociados con la ingesta de grasas.
La falta de vitaminas B2 y B12, por otra parte, ocasiona que los labios se agrieten, hormigueo en distintas partes del cuerpo, depresión y fatiga.
Cuando hay dolor muscular o en articulaciones, sobre todo en los meses de invierno y durante la noche, lo más probable es que tus niveles de esta vitamina estén bajos.
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