[ad_1]
Muchísimas veces, en estos casi 5 años de columnas, hemos propuesto, alentado, requerido, de distintas formas, que se aplique el método del diálogo para la solución de cualquier tipo de conflictos, especialmente los que tienen que ver con el Gobierno, con los asuntos de Estado y con las relaciones entre los oficialistas y sus adversarios.
Por suerte el Papa Francisco logró algo que parecía imposible: que las partes, Gobierno y oposición, se sentaran en una misma mesa con mediadores calificados. Justo lo que pedíamos desde hace meses: seguir el m
[ad_2]
Fuente








