[ad_1]
Desde Salvado por La Campana hasta Los Simpsons, pasando por Alfred Hitchcock y Woody Allen, Fidel Castro además de un longevo tirano servía de icono pop para la televisión, el cine, las artes plásticas y hasta la publicidad.
El hoy fallecido mandatario, según la página IMDb, tuvo un fugaz y casi desconocido paso por el mundo del séptimo arte, una década antes de protagonizar la asonada militar que derrocó a Fulgencio Bautista en 1959 y mientras vivía exiliado en México.
El líder cubano coqueteó de cerca con el capitalismo y su talento histriónico de mediados de los cuarenta apenas le permitió ser extra y actor de reparto.
La primera de la que se tiene conocimiento es “Bathing Beauty” o como le pusieron en Latinoamérica, “Escuela de Sirenas”, una producción de 1944 protagonizada por la estrella Esther Williams, ampliamente conocida por los musicales con espectáculos acuáticos.
Allí el entonces veinteañero sin barba interpretaba a un estudiante que se preparaba para un concurso de preguntas en TV. Dos años después, Castro volvió a estar en un cartel con la Williams en una cinta de mayor presupuesto de la Metro Goldwyn Mayer, “Easy to Wed” (Fácil de casarse). Ahora el comunista aparecía al borde de una piscina, admirando el pudoroso traje de baño de la actriz. El largometraje codirigido por Buster Keaton tuvo también en el reparto a la inmortal Lucille Ball.
[ad_2]
Fuente








