Estos son los hombres de Peña Nieto para lidiar con Donald Trump

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Infolatam
Madrid, 17 de noviembre de 2016

(Infolatam, por Rogelio Núñez)-. La próxima llegada de Donald Trump a la Casa Blanca ya ha desatado una tormenta sobre México desde el punto de vista económico. Unas turbulencias que pueden aumentar una vez que tome posesión el líder republicano. El presidente Peña Nieto trata de llamar a la calma mientras impulsa las primeras medidas y convierte a tres hombres en los pilares de su política con respecto a Trump: José Antonio Meade, Agustín Carstens y Luis Videgaray.

Los primeros golpes sobre México han provocado la debilidad del peso: la moneda ha pasado de cotizarse a 18.20 pesos por dólar, a hacerlo por encima de 21 esta semana (más de un 15% de devaluación). La Bolsa Mexicana de Valores, por su parte, cayó 7.2% en tres días. El riesgo país de México ha superado los 260 puntos base, cifra que representa el crecimiento del riesgo en más de 30 puntos en solo una semana, y 30 puntos más al cierre de 2015. A corto plazo, por lo tanto, llegan problemas monetarios y la sensación de vulnerabilidad y volatilidad.

A medio plazo se pueden añadir otros ámbitos de incertidumbre. Leo Zuckerman recuerda en el diario Excélsior que “son muchas las amenazas que enfrenta México con el nuevo gobierno estadunidense que encabezará Donald Trump. Podemos, por lo pronto, agruparlas en dos: las económicas y migratorias. Las primeras son las que nos afectarán más a los mexicanos que vivimos en territorio nacional. Las segundas les pegarán a los connacionales que viven en Estados Unidos, tanto los que ya tienen la ciudadanía como los indocumentados. Hoy comienzo una serie de columnas sobre estos temas hablando de lo que hay que hacer con la economía en el corto plazo”.

El gobierno de Enrique Peña Nieto ha empezado a desplegar un conjunto de actuaciones que buscan calmar la situación y reconducir los posibles riesgos que acechan sobre el país. Las tres principales son:

1-. Llamamientos a la calma

Tanto el presidente como sus secretarios han salido al unísono a mostrar que México es una economía fuerte, que cuenta con recursos para afrontar malas coyunturas y que la relación con EEUU va a seguir por los cauces de la normalidad esté quien esté en la Casa Blanca.

trump mexico

El presidente Peña Nieto ha hablado de mantener una relación pragmática con el país vecino y no perder la serenidad: “Dialogaremos con base en tres valores centrales: optimismo (…), pragmatismo y en defensa de principios básicos que no son negociables, como nuestra soberanía”.

Por su lado, el Secretario de Hacienda, José Antonio Meade, ha recalcado que el país no solo es fuerte sino que tiene herramientas: “Reconociendo que los momentos son difíciles, de tensión y de incertidumbre, queda abundamente claro que México tiene con qué en su gobierno, en sus empresarios y el hecho de que se nos vea juntos y unidos con la única voluntad de que a México le vaya bien es la señal más poderosa que podemos dar”.

México cuenta con más de 110 mil millones de pesos en el Fondo de Estabilización de los Ingresos Petroleros para hacer frente a la volatilidad del mercado energético. Asimismo posee un programa de consolidación fiscal para lograr el superávit dejar de presionar al gasto público.

Además, el Gobierno, en su línea de tratar de tranquilizar, ya ha anunciado las acciones que pondrá en marcha a través de su embajada en Washington y los 50 consulados en Estados Unidos de apoyo a los emigrantes mexicanos. La Secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu, ha anunciado once medidas de respaldo a los migrantes que puedan verse afectados por las medidas de la administración Trump.

2-. Primeras medidas

Las palabras van acompañadas de hechos, pocos por ahora, pero significativos. Dos hombres se antojan claves para afrontar la llegada de Trump a la Casa Blanca: Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, y Luis Videgaray, ex secretario de Hacienda y un hombre muy cercano a Peña Nieto.

El banco central ha subido las tasas de interés para evitar una mayor devaluación del peso que ponga en peligro el objetivo de inflación anual.  Además Peña Nieto ha reforzado la posición de Agustín Carstens en el Banco Central. La nominación de Alejandro Díaz de León para la Junta de Gobierno del Banxico es un triunfo para Carstens ya que Luis Videgaray, José Antonio Meade e Ildefonso Guajardo tenían otros candidatos.

El jefe del Banxico, que así sale reforzado, sostiene que el país no tiene problemas de deuda, tampoco los tiene de liquidez, e incluso cuenta con altas reservas internacionales por valor de 195 mil millones de dólares. A eso se añade la línea flexible del FMI por otros 70 mil millones de dólares. Con ese respaldo México posee salvaguardas ante lo que pueda ocurrir.

El otro hombre del momento, junto a Carstens, es Luis Videgaray, exsecretario de Hacienda y Crédito Público, que se vio obligado a dimitir en septiembre cuando gestionó la visita de Trump a México. Ahora ha vuelto a ocupar el centro de la escena por ser el hombre adecuado para establecer fuentes con el circulo del futuro presidente mexicano. Videgaray sale reforzado porque ya advirtió lo que ha acabado ocurriendo.

Luis Videgaray y Agustín Carstens

Luis Videgaray y Agustín Carstens

Dijo entonces que el presidente “tenía dos o tres opciones: una quedarse de brazos cruzados, otra era hacer declaraciones incendiarias, confrontarlo e incluso intercambiar insultos, y el presidente optó (…) por un dialogo inteligente, firme, siempre basado en el respeto y en la defensa del interés nacional”. Además, señaló que más tarde Trump cambió su pensar sobre el tratado. “El señor sí puede ser presidente y lo importante es cómo nos preparamos”.

Aunque hay rumores de una posible vuelta al gabinete es más probable que ejerza de facilitador para acercarse a la futura administración norteamericana. Luis Videgaray tiene una relación cercana con el esposo de la hija del futuro presidente, Ivanka Trump, Jared Kushner, empresario de bienes raíces y de medios de comunicación.

Asimismo, José Antonio Meade ha ocupado junto a Peña Nieto el centro de la escena los últimos días y su figura, que incluso suena como presidenciable del PRI, no ha dejado de ganar enteros. Al participar en la 14ª Cumbre de Negocios, recordó que México no sólo forma una parte integral de la cadena de valor de Estados Unidos, también está involucrado en sus inversiones, comercio, seguridad, energía y, en sí, no hay prácticamente ningún tema que no se beneficie de la relación entre ambas naciones: “Después de 22 años de una vinculación comercial que nos ha transformado a los dos, la geografía y lo que juntos hemos construido, está claro que a nadie conviene que se destruya el valor que juntos hemos construido en beneficio de la prosperidad de las dos naciones”.

3-. Los retos que vienen

México se va a ver sometido a fuertes presiones más allá de que el futuro presidente haya moderado sus exabruptos y sobre todo sus decisiones.

Trump dijo el domingo en una entrevista en el programa “60 Minutes” que “lo que vamos a hacer es atrapar a los criminales y a aquellos que tengan antecedentes penales, a los miembros de pandillas, a los narcotraficantes, a muchas de esas personas —entre dos o tres millones— y los sacaremos de nuestro país”.

Expulsar a tres millones de indocumentados con delitos aboca a México a afrontar un gran reto: cómo soportar la presión económica y de seguridad que eso puede suponer.

El gobernador del estado sureño de Guerrero, Héctor Astudillo, ha admitido que “por supuesto, Guerrero no está en condiciones para recibir al millón o más de un millón de migrantes que hay” en Estados Unidos, reconoció Astudillo. “Creo que al contrario, ellos han sido un sustento importante para mantener la economía de Guerrero”.

México no puede cubrir 800,000 nuevos empleos para los jóvenes que cada año se integran a la fuerza laboral, mucho menos los de los migrantes que regresan, dijo Alejandra Barrales, presidenta del izquierdista Partido de la Revolución Democrática.

El gobierno federal tiene un modesto fondo de ayuda (300 millones de pesos al año, es decir, unos mil pesos por migrante) para que los estados atiendan a los retornados.

Peña Nieto y J.A. Meade

Peña Nieto y J.A. Meade

El gobierno mexicano además debe prepararse para defender el NAFTA. Durante un discurso en Pensilvania, el empresario neoyorquino enfatizó su retórica proteccionista y tachó la Nafta, firmado por el presidente Bill Clinton en 1993, del “peor tratado comercial de la historia”. Trump se comprometió a lograr “mejores condiciones para los trabajadores estadounidenses” y, si eso no es posible, liquidar el trato. “México actúa de forma injusta al promover sus propios productos, retiró sus tarifas arancelarias para ser miembros del Nafta pero impuso una tasa al valor añadido de las importaciones para seguir siendo competitivo”.

Todo indica que más que destruir el tratado de libre comercio habrá que renegociarlo, lo cual incluso no tendría que ser necesariamente negativo. El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, ha admitido que estaba dispuesto a renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (conocido como NAFTA por sus siglas en inglés), algo que el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, quiere modificar o eliminar.

“Creo importante estar abiertos a hablar sobre acuerdos comerciales. Si los estadounidenses quieren hablar del NAFTA, estaré más que feliz”, señaló Trudeau, cuyo gobierno liberal es un enérgico defensor del libre comercio.

Para Trudeau, esa renegociación debe permitir “ver cómo los trabajadores y ciudadanos de los dos países pueden obtener más ventajas y cómo aumentar el crecimiento económico”. El mandatario canadiense habló con Trump un día después de que el magnate ganara las elecciones. “La llamada fue breve pero fue un fuerte comienzo de lo que será una relación constructiva”, dijo el líder canadiense.

En esa misma linea, México, por su parte, está dispuesto a “modernizar” el tratado firmado hace 22 años. México está “plenamente comprometido” con el NAFTA porque ha contribuido a incrementar en más de 300% el comercio entre sus tres socios, ha asegurado la canciller mexicana Claudia Ruiz Massieu a la CNN. “Es una oportunidad para pensar si debemos modernizarlo, pero no renegociarlo”, respondió la ministra al ser cuestionada sobre las proclamas de campaña de Trump.

Ildefonso Guajardo, secretario de Economía, ha asegurado que el Gobierno de Enrique Peña Nieto está dispuesto a “dialogar” con el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el acuerdo de libre comercio de América del Norte, NAFTA.

Leo Zuckermann subraya que “el gobierno de Peña, con hechos, está preparando el terreno para lo que será una dura negociación, debe enviar la señal de que entiende la gravedad del problema y está listo para enfrentar el reto. El problema es que Trump toma posesión el 20 de enero y, aunque diga que desde ese día comenzará a renegociar el TLCAN, será difícil que así sea. En todo el mundo los gobiernos tardan en acomodarse y comenzar a operar, sobre todo uno encabezado por un empresario sin experiencia gubernamental. Esto es una mala noticia para la economía mexicana en el mediano plazo porque, mientras no se resuelva la incertidumbre sobre el TLCAN, muchas inversiones directas se detendrán afectando el de por sí endeble crecimiento económico de nuestro país”.

 

 

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