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En las últimas semanas, la cantidad de personas en situación de calle aumenta como la inflación en un país sin cifras.
El último aumento presidencial extrañamente nos puso a ganar menos. Todo se sigue calculando a dólar paralelo y el abastecimiento está más desabastecido.
Se pusieron de moda los comercios con productos importados, ¿Quién está a la altura de un arroz a dos mil quinientos?, ¿Quién puede pagar constantemente los rubros básicos a precio de miles?
El cierre del año está siendo tan duro como lo pronosticaban los profetas del desas
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