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Los excandidatos presidenciales Eduardo Fernández y Claudio Fermín, y el secretario general nacional del MAS, Felipe Mujica, exponen su lectura sobre el momento político del país, donde incertidumbre, inconstitucionalidad y unidad son palabras claves que definen esta coyuntura. El misticismo sobre el diálogo persiste aunque no se descarta como mecanismo para una resolución del conflicto, siendo la principal exigencia el interés ciudadano como prioridad y corregir errores del pasado, cuyos resultados forman parte de la crisis actual.
“No es solo cambiar de presidente sino aprender a gobernar”
| Eduardo Fernández, director de Ifedec, apuesta al éxito del diálogo y que se trabaje en los problemas de la gente “porque queremos vivir mejor”. |
El excandidato presidencial y director del Centro de Políticas Públicas Ifedec, Eduardo Fernández, confía en una pronta salida del problema político venezolano, haciendo énfasis en el tema de la unidad como mecanismo de logro del objetivo planteado por la oposición desde hace 18 años, una transición política.
“Venezuela está convocada a un gran destino, tenemos que trabajar por la unidad de todos los venezolanos, por el desarrollo económico, la seguridad de la familia venezolana, por más y mejores empleos para los trabajadores venezolanos y por un mejor nivel de vida. Ese es el propósito de nuestra lucha y tiene que ser el propósito de todos los venezolanos, todos unidos vamos a construir una gran Venezuela”.
Fernández también recuerda fallos cometidos no solo desde la llegada del expresidente Hugo Chávez, sino desde la salida del entonces presidente Carlos Andrés Pérez.
“Se sacaron a adecos y copeyanos y no se arregló nada. No solo los sacamos y no se arregló nada, es que se agravó todo. Salió Chávez y tampoco se arreglaron las cosas”, recuerda el director de Ifedec, por cuanto destaca que no se trata simplemente de un cambio de gobernante, sino de aprender a gobernar con sensatez.
“Mi recomendación es colocar siempre el interés nacional por encima de cualquier interés partidista, y por encima de cualquier proyecto personal. Apuesto al éxito del diálogo y que se trabaje en los problemas de la gente porque queremos vivir mejor·, insiste.
A propósito del foro Venezuela Hoy y Mañana, en el que se discernió sobre la situación política actual del país y su salida, Fernández resume la coyuntura en cinco áreas, empezando por el tema político.
Menciona la crisis institucional desde todos los poderes públicos, incluyendo a ello la debilidad de los partidos, a pesar de la fuerza que tenga la oposición a nivel de encuestas, la cual asegura no se ve reflejada individualmente en cada una de las organizaciones.
“El Poder Ejecutivo no funciona, prueba de ello es la cantidad de delitos en el país. Ante el Legislativo estaba subordinado al Ejecutivo; ahora el gobierno se buscó al TSJ y desconoce a este poder. Y tenemos un Consejo Nacional Electoral (CNE) que no tiene la confianza de los ciudadanos”, precisa.
A su juicio, la solución pasa en principio por una revisión y corrección de las fallas de los últimos 18 años, sustituyendo la política de confrontación por la de unidad nacional. “Pasar de una Venezuela fracturada a una unida”.
El tema económico y social son dos áreas que juegan un papel importante en el momento actual, cuyas responsabilidades centra en el gobierno y erróneas medidas a través del modelo socialista. “La solución no es regalarle cosas a los pobres, el problema se resuelve dándoles educación para que se capaciten”.
Las otras dos visiones del excandidato presidencial se relacionan con la necesidad de cambio de la visión económica y social, no solo del gobierno sino de los ciudadanos, en función de lograr cambiar la cultura rentista.
“Países que progresan son los que los ciudadanos mantienen al Estado, porque producen, generan impuestos. Países atrasados son los que el Estado mantiene a los ciudadanos y los humilla”, explica Fernández.
Por otra parte, hace mención a la crisis moral en que actualmente está Venezuela. “No se respeta la vida. Tenemos que salir de la Venezuela de la corrupción a la Venezuela que enseñe que lo que importa no es ser avispao, sino honesto”.

“Ninguna crisis política es terminal en términos
de que no hayan soluciones”
![]() Felipe Mujica, secretario general nacional del MAS, saluda el diálogo, pero señala que este debe ser ampliado. |
Para el secretario general nacional del partido Movimiento al Socialismo (MAS), Felipe Mujica, hay una palabra que claramente define el estado de ánimo y la situación que viven los venezolanos, incertidumbre.
“Tenemos ya un tiempo bastante largo en que no sabemos exactamente hacia dónde va a derivar el cuadro político que en nuestro país se ha ido conformando”, expone.
Mujica no criminaliza el diálogo; por el contrario, saluda el encuentro, mas no aprueba la polarización, considerando vital ampliarlo a otros factores políticos, económicos y hasta universidades.
“Si bien hay que respaldar, hay que señalar cosas específicas. Este es el único país que para sentarse a dialogar es necesario que venga el representante norteamericano, el papa, representantes de Unasur, tres expresidentes, para que finalmente se produzca el diálogo. Ya de por sí eso es un hecho inusual.
El diálogo sigue siendo, hasta ahora, un instrumento dañado por la polarización, van dos sectores polarizados que a la hora de sentarse lo que colocan en el centro son sus intereses particulares. Saludamos el diálogo, pero señalamos que debe ser ampliado. Necesita de la presencia de otros sectores de la sociedad venezolana”, reitera Mujica.
A su juicio, el conflicto está relacionado con que “el peor gobierno se ha conseguido con la peor oposición”, recordando errores, cuyas consecuencias forman parte de lo que se vive hoy en día en materia política.
“Tenemos 17 años en esto. Recordemos el Carmonazo, un desastre. Después viene la decisión del revocatorio de la época, que en vez del revocatorio pudo haber sido las elecciones de gobernadores. Luego en 2005, la abstención, otro error garrafal (…) luego Capriles dice que el resultado de las elecciones municipales de 2013 había que convertirlo en un plebiscito, con un resultado que terminó favoreciendo al gobierno. El 6 de diciembre se gana una elección y pareciera que se produce el Carmonazo en cámara lenta”, recuerda Mujica, cuestionando cómo la Asamblea Nacional comenzó su gestión política con el planteamiento de la salida de presidente de la República.
“Esa cadena de errores y ahora la manera de cómo se manejó el referendo y las elecciones regionales, ha generado que salidas electorales queden en un punto de incertidumbre. Este año no tenemos revocatorio ni regionales, tenemos una asamblea desconocida por el TSJ, una confrontación de poderes, un presidente con 80% de rechazo, eso es el infierno venezolano”, agrega.
Para el dirigente del MAS, una pequeña luz es un diálogo en términos de producir un acuerdo. “Ojalá el gobierno entienda que no tiene por qué tener presos, que tiene que haber una estabilidad en agenda electoral”.
Aun con todos los obstáculos, insiste en que los venezolanos deben exigirla construcción de una salida pacífica, electoral y democrática.
“Construir esa salida implica que quienes tienen amplitud y principal responsabilidad, hagan las tareas que les corresponden. Si no la hacen, el resto de la sociedad tenemos el deber de seguir buscando soluciones. Ninguna situación política es terminal en términos de que no hayan soluciones, siempre habrá una salida política que construir”.
“Los venezolanos tenemos que perseverar en búsqueda de soluciones, porque si no nos viene algo mucho peor, una situación de violencia como ha dicho el representante del Papa, y después de todos los costos igual vamos a tener que sentarnos a hablar”, sostiene Mujica.

“El país marcha al calor de los antojos del presidente
y los factores de poder”
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Claudio Fermín, excandidato presidencial, resume el momento político en la desconfianza de la sociedad ante cualquier posibilidad de acuerdo con el gobierno. |
El excandidato presidencial Claudio Fermín, define el momento político actual de Venezuela como una situación anómala por las constantes violaciones a la Constitución nacional.
“Los venezolanos estamos viviendo una situación completamente anómala porque la Constitución es violada de manera recurrente, se ha convertido en un hábito, una conducta cotidiana del gobierno, yo diría que se trata de una política de Estado. Si alguien quisiera saber cuáles son las coordenadas de las actuaciones políticas en Venezuela, perdería su tiempo leyendo la Constitución porque se ha convertido en una ficción. Las fuentes de las decisiones de esas decisiones se encuentran en la estructura política del partido de gobierno”, argumenta Fermín.
El caso de los diputados del estado Amazonas, el desconocimiento de la Asamblea Nacional por parte del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), o el ocultar el presupuesto nacional a los parlamentarios, aun cuando forma parte de sus funciones revisar, aprobarlo e incluir las obras que han sido demandadas por sus representados, o “cuando se gobierna con un decreto de emergencia y estado de excepción pisoteando la división de poderes y pretendiendo ejercer una tiranía sin control alguno”, forman parte de las acciones que Fermín califica como acciones improvisadas, informales y caprichosas del gobierno, las cuales pretenden ser convertidas en la política de Estado, dejando de lado la Carta Magna.
El dirigente opositor respalda el misticismo en parte de la sociedad venezolana cuando se habla de un diálogo entre gobierno y oposición. A su juicio, se trata de un tema de suspicacia, explicando que esa desconfianza de los venezolanos no es por capricho sino por resultados de experiencias anteriores.
“Hemos optado por la desconfianza, no por capricho sino porque el país se ha llenado de incertidumbre, se ha llenado de improvisación, el país marcha al calor de los antojos y caprichos del Presidente y los factores de poder. Ser suspicaces, tener desconfianza, no es una conducta que hemos escogido, es la consecuencia de la incertidumbre, de la inseguridad jurídica. Ya que ese es el escenario, seamos realistas, el futuro del país se está decidiendo en ese diálogo”, explica.
De allí la insistencia en que la prioridad de cualquier diálogo sea la restitución de la Constitución y el estado de derecho como punto principal.
“La gente necesita estado de derecho, seguridad. Con eso vendrán las inversiones, se generará empleo y los ciudadanos podremos tener un mínimo de confianza. Creo que las personas involucradas deben estar conscientes que los venezolanos esperamos mucho de esa reunión, ellos mismos crearon una expectación, llamaron la atención, ahora tienen que rendirnos cuentas como debe ser”, destaca Claudio Fermín, quien califica como “pecado capital” el hecho que los involucrados llegasen a presentarse “con las manos vacías ante el país”, dando más largas al conflicto político.
Sus recomendaciones a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) se centran en que reclamen la restitución de la Constitución nacional y no permitir que mediante subterfugios, como subcomisones, equipos de trabajo, se impidan resultados concretos para una salida pacífica y democrática a la crisis política, económica y social. No obstante, el tono que ha manejado el gobierno no facilita la situación, hecho que deplora. “Ese lenguaje no está a la altura de la naturaleza del diálogo”.
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