[ad_1]
Luego de una jornada muy bonita con mis estudiantes como usted nos enseñó maestro recibo con mucha tristeza la noticia de su cambio de paisaje, muy temprano en la mañana amanecí si saber porque acordándome de mi Ciudad Bolívar, de la barca de oro de Don Alejandro Vargas, de los caballitos de San juan, del Templon (dulce típico de angostura), sin saber que no solo era tu despedida sino que en tu gran testamento nos dejas ese amor al Orinoco a los niños a los que tanto escribiste y cantantes, y a la vida que nos permitió conocerte.
Sé que no e
[ad_2]
Fuente








